UN PSIQUIATRA PARA ZAFFARONI

Fiscal Romero's Blog

ZAFFARONI 2

Foto: La Nación

El ex Juez de la Corte Suprema de Justicia de la República Argentina y actual magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo hizo de nuevo.

El gurú del penalismo argentino no puede permanecer callado. No soporta estar ausente de la vidriera política cotidiana… El, como sea y donde sea,  habla, habla y habla.

No importa que, con sus expresiones públicas, adelante opinión sobre eventuales puntos a decidir en una controversia en la que le toque actuar como juez internacional y que sea motivo de recusación con causa.

Cuando ocupaba su sillón de juez supremo de la República Argentina, emitía permanentemnte opiniones sobre política criminal en general y sobre casos judiciales en particular… También es cierto que nunca nadie se atrevió a recusarlo por estos motivos.

Ahora, ha optado por convertirse o -mejor dicho- reconocerse como un militante kirchnerista, que opina desde lo alto del Olimpo…

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SR. PRESIDENTE, CUIDE AL FISCAL MARIJUAN!!!

marijuanFoto: lanación.com.ar

 

 

Sr. Presidente de la Nación Mauricio Macri, por favor, cuide al fiscal federal Guillermo Marijuan.

No permita que lo tilden de golpista, vendepatria, gorila, cipayo, facho, drogadicto, alcohólico, psicópata, agente de las embajadas norteamericana e israelita, socio de los fondos buitre o terrorista internacional. Defiéndalo públicamente. Aún, si fuera designado para investigarlo a Ud. o alguno de sus funcionarios.

No permita que interfieran en su trabajo. Su misión es investigar y, eventualmente, acusar. No juzga. No decide. Exclusivamente peticiona. Requiere. Es sólo un fiscal.

Proteja su integridad y la de su familia. Su vida privada e íntima.

Que los Servicios de Inteligencia a sus órdenes, eviten y prevengan cualquier tipo de ataque en su contra. Que no se ocupen de fotografiarlo con un vaso de cerveza en la mano o en calzoncillos… Que no interfieran ilegalmente sus teléfonos y correos electrónicos. Por el contrario, Sr. Presidente, dótelo de mayores elementos para el cumplimiento de su labor.

Sepa, Sr. Presidente, que el Dr. Marijuan fue discriminado por su propia jefa, la Procuradora General de la Nación y hostigado por varios integrantes del partido judicial, denominado “justicia legítima”…

Que el recuerdo de la muerte violenta del fiscal federal especial para la causa AMIA, Natalio Alberto Nisman, esté presente en todas las acciones que puedan surgir para la protección de la integridad física, moral e intelectual del Dr. Marijuan, como asimismo la defensa de su trabajo profesional.

Dios guarde a Su Excelencia.

 

¿Hacia el fin del país panfletario?

El discurso y las lastimosas declaraciones del senador nacional Miguel Angel Pichetto, en oportunidad de votar el proyecto de ley de pago a los holdouts, derogando las denominadas leyes cerrojo y de pago soberano de la deuda, amén de patéticas por su grado de sumisión a la anterior presidente, abren una luz de esperanza respecto de la posibilidad de enterrar para siempre un modelo de país panfletario.

Dijo, en aquella oportunidad, el jefe del bloque del Frente para la Victoria en el Senado de la Nación: “He recuperado la capacidad de pensar, reflexionar y decir lo que realmente pienso. Ya no estoy atado por las obligaciones que me determinaban el hecho de ser gobierno…”

Pensar, reflexionar, discutir, disentir, respetar, aceptar, negociar, ceder… No son sólo verbos en modo infinitivo. Son también acciones que en la Argentina de los últimos doscientos años se practicaron poco, demasiado poco.

Desde tiempos inmemoriales, los argentinos optamos por el caudillismo y por la frase corta, vacía de contenido ontológico, pero -en apariencia- contundente y definitiva.

“Viva la santa Federación… Mueran los salvajes unitarios”; “Que se pierdan cien gobiernos, pero que se salven los principios”; “Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos”; “No hay vencedores, ni vencidos”; “Hay que pasar el invierno”; “Perón no viene porque no le da el cuero para venir”; “El que apuesta al dólar, pierde”; “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”; “Con la democracia no sólo se vota: con la democracia, se come, se cura y se educa”; “Síganme, que no los voy a defraudar”; “Hay que meterle bala a los delincuentes”; “El que depositó pesos, recibirá pesos. El que depositó dólares, recibirá dólares”… Y así.

La lista sería interminable y, de continuarla, estas breves reflexiones se convertirían en un muestrario de aforismos vernáculos… Algunos, lamentables.

Pero en la última década, las “frases célebres” (¿célebres?) se convirtieron en el único argumento de conversación entre los argentinos, cuando de temas importantes se trataba. Siempre alentadas desde los atriles oficiales, con el dedo índice levantado, el ceño fruncido y la cadena nacional de radio y televisión lista y a las órdenes..!

Si alguien osaba hablar de los cortes de calles, rutas y puentes, recibía un contundente “no podés criminalizar la protesta social, facho!”.

Si algún ingenuo proponía discutir respecto del aumento de los delitos cometidos por menores de edad, sobre el régimen penal juvenil o la edad de imputabilidad, era escupido con un “ningún pibe nace chorro, gorila!”

Si surgía el tema de la corrupción de ciertos agentes del Estado en una mesa familiar, desde la silla contigua le replicaban “estás viendo, leyendo y escuchando demasiado a la corporación mediática cipaya y vendepatria…”

Si alguien se quejaba de la excesiva propaganda política en las transmisiones de Fútbol para Todos, era aplastado con un “oligarca!!! Mejor estábamos antes no?, con los partidos codificados para unos pocos…”

Frases. Rótulos. Estigmas. Panfletos…

Facho. Cipayo. Gorila. Oligarca. Golpista. Vendepatria…

También acá la lista sería demasiado larga y tediosa. Pero también, triste y miserable.

Si las palabras del senador Pichetto se convierten en realidad para todos y los argentinos logramos volver a pensar, discutir, disentir, respetar y ceder, lograremos abandonar el país panfletario y de las frases hechas, vacías de contenido.

Caso contrario, volveríamos a la Edad Media, donde, para paralizar y estigmatizar al que pensaba distinto, existía la etiqueta de “hereje”, que era sinónimo de cadalso y hoguera. Nosotros supimos reemplazar el hereje medieval por el moderno facho… Con idénticas cualidades e intencionalidades que las utilizadas por la Inquisición (en sentido figurado, claro. En Argentina no existe la pena de muerte…)

Creo que vale la pena intentar el cambio.

 

Bonadío analiza embargar los bienes de CFK mientras lo recusan — The Bosch’s Blog

“No me van a correr”, se lo escuchó al juez federal Claudio Bonadío en una cena entre un grupo de amigos de su extrema confianza. El histórico hombre de la justicia conversaba sobre la causa “Dólar Futuro” por la que imputó a la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al ex titular del Banco Central, […]

via Bonadío analiza embargar los bienes de CFK mientras lo recusan — The Bosch’s Blog

RECLAMO POLICIAL

policia Foto: clarin.com

 

“El reclamo policial y penitenciario es justo. Abismalmente justo.

Pero también es justo decir que las necesidades básicas de la fuerza policial  y del servicio penitenciario bonaerense han sido postergadas desde hace muchos años por los sucesivos gobiernos provinciales y, muy especialmente, por los ministros y “super-ministros” de seguridad y justicia…

Al ritmo de las encuestas de opinión y de los sondeos de imágen, durante los últimos 20 años, se modificaron infinidad de veces las estructuras de las instituciones auxiliares del sistema penal, con fórmulas de maquillaje, cambiando nombres, uniformes, escuditos, denominaciones y jerarquías. Era más importante la cobertura de cierta noticia policial en la TV y su repercusión en las encuestas -verdadera obsesión de la clase política- que la efectividad o la eficiencia de las fuerzas.

Los actuales ministros de seguridad y de justicia de la provincia de Buenos Aires, hasta el momento, no se han comportado como emperadores ni como reyes al mando de sus ejércitos…

Es de esperar que estas actitudes de los responsables políticos de ambas fuerzas de seguridad perduren en el tiempo, se logre la defintiva profesionalización de las mismas y -fundamentalmente- se arribe al respeto y consideración humana de los cientos de hombres y mujeres que honran su uniforme, todos los días.”