CONFORMACIÓN DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA ARGENTINA

Ante el debate por la conformación de la Corte Suprema:

                  Usina de Justicia repudia el intento del Poder Ejecutivo de configurar una Corte Suprema de Justicia con candidatos que provienen de un gobierno que transita sus últimos días.

                 Además, Usina de Justicia considera ilegítimo que la presidente Cristina Fernández de Kirchner proponga la cobertura de una vacante que no existe, ya que el juez Carlos Fayt dejará de ser miembro de la Corte el 11 de diciembre.

               Usina de Justicia confía en que los Senadores demuestren que se respeta la Constitución, a la ciudadanía, y sobre todo, el derecho de las víctimas a tener una Justicia confiable.

                Por último, desde Usina de Justicia propiciamos un debate abierto de todos los aspirantes a integrar la Corte Suprema al tiempo que advertimos la necesidad de que estos cargos sean ocupados por quienes de una vez por todas consideren a las víctimas y reivindiquen el derecho de las mismas y de sus familiares a la Justicia plena.

USINA DE JUSTICIA

Usina de Justicia es un foro ciudadano que cuenta con la participación de víctimas desamparadas por el Estado ausente, acompañadas por profesionales de distintas disciplinas. Fundada en 2014 por Diana Cohen Agrest y Ema Cibotti, se constituyó como espacio apartidario desde donde aspiramos a transformar la realidad, mediante la realización de una obra de interés general y bien común destinada a promover y bregar por la justicia en nuestra República Argentina

Para mayor información, http://usinadejusticia.blogspot.com

Para contactarse con alguno de los miembros para entrevistas:usinadejusticia@gmail.com

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LA VIDA DE LOS OTROS

LA VIDA DE LOS OTROS

En el film de Florian Henckel Von Donnersmarck, “La vida de los otros” (Alemania, 2006), se muestra la obsesión de los integrantes de la Stasi – la policía secreta de la ex RDA- por vigilar la vida de sus compatriotas, día a día, minuto a minuto… Pero también muestra la miseria humana de los agentes, que carecen de vida propia, de sentimientos, de sensaciones. Su lúgubre existencia se limita a… espiar al semejante.

Pero ya en la década del ’60 el mundo se asombraba con las películas protagonizadas por el actor británico Sean Connery, como el agente ultrasecreto James Bond – 007

La guerra fría, el conflicto este-oeste, la sofisticación, el glamour, Los autos deportivos, las mujeres hermosas, etc. daban marco a estos peculiares films, cuya vigencia llega a nuestros días.-

Lo que en aquella época era considerado ciencia ficción, hoy es moneda corriente, ya que se pueden conseguir teléfonos del tamaño de un reloj, relojes del tamaño de un botón, botones que resultan ser cámaras de video, computadoras para guardar en el bolsillo de la camisa, etc.-

Los argentinos siempre tuvimos debilidad por cualquier porquería electrónica que se vendiera por ahí…

Son míticos los vuelos a Miami y a otros centros turísticos de Estados Unidos y de Europa en los últimos años de la década del ’70 y comienzos de los ’80, donde nuestros compatriotas arrasaban con las baratijas a pila, creyendo que iban a convertir su hogar en el centro espacial de Cabo Cañaveral…

Esa tendencia continúa hasta hoy, al punto tal que la República Argentina tiene un récord mundial de ventas de teléfonos celulares “inteligentes”, aparatos éstos considerados como el ícono de la modernidad y el progreso.-

Paralelamente, los servicios oficiales de información o de “inteligencia”, históricamente, han tenido al teléfono (y a las comunicaciones telefónicas) como un objeto sagrado de veneración e idolatría. Ahora también a las computadoras personales atento el auge de los e-mails, el chat y las comunicaciones privadas en las redes sociales, en especial Twitter,  Facebook y Whatsapp.

La intervención de las comunicaciones telefónicas (legales o ilegales) y ahora el espionaje informático siempre está en el centro de la escena en la vida pública de este país.

Pero en los últimos doce años, el espionaje se convirtió en una obsesión para el Gobierno… Igual o peor que para la Stasi comunista, detrás de la “cortina de hierro”.

No es necesario ser zahorí para darse cuenta de las razones que apuntalan lo antedicho. Quien acumula información acumula poder. ¡Y qué mejor información que lo privado, lo confidencial, lo oculto, lo prohibido, lo transgresor..!

A primera vista, y razonando ingenuamente, podría asegurarse que todo Estado, como comunidad jurídicamente organizada, necesita de servicios de información eficaces a los efectos de resguardarse de posibles agresiones, tanto externas como internas. Información que proteja a los habitantes de una Nación de posibles focos de insurgencia, de sublevaciones o ataques a las autoridades legítimamente constituídas, de atentados al Orden Constitucional, etc.-

Es evidente que nadie, en su sano juicio, puede negar la imperiosa necesidad de la existencia de estos organismos, que, por otra parte, con dichos fundamentos y objetivos fueron creados…

Pero lo que debiera ser un medio para llegar a un fin, es decir, la convivencia pacífica de una Nación, se ha convertido en una actividad espúrea, ilegal.-

“Pinchar” teléfonos es hoy en día tan fácil como pescar cornalitos con medio mundo en el muelle de pescadores de Mar del Plata…Cualquier celular puede ser intervenido con equipos portátiles del tamaño de un maletín.-

Del mismo modo, “hackear” una computadora o una red informática, para muchos, es un juego de niños.

Espiar a la gente, escuchar sus conversaciones más privadas, conocer sus flaquezas, miserias y fracasos, es la actividad preferida de despreciables seres que, creyendo conocer la “paja en el ojo ajeno” suponen que acumulan poder, algo que a muchos compatriotas les quita el sueño o, directamente, los enloquece…

No se trata de profesionales que, realizando escuchas telefónicas o intervenciones informáticas dispuestas por autoridad judicial competente, intentan desentrañar los secretos del crimen organizado como el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando o desarticular una patraña estafatoria, sino de miserables que, utilizando medios técnicos oficiales, se dedican a la extorsión de baja estofa.-

Es evidente que organismos como la ex SIDE tienen un oscuro historial, el que debe analizarse en su correspondiente marco histórico, donde no solamente la “inteligencia” estatal estaba bastardeada, sino también el propio Orden Constitucional.-

De todas maneras, en aquella oscura época, la “inteligencia estatal” no era muy brillante que digamos, al punto tal que la República Argentina, en 1982, intentó una guerra contra la O.T.A.N., creyendo que los Estados Unidos de Norteamérica iban a apoyarnos..!

El análisis de las comunicaciones telefónicas o informáticas, siempre en el marco de una investigación criminal y dispuesta por autoridad competente, puede ser de gran ayuda a los fines de reconstruir los hechos históricos que dieron origen a un delito e identificar a sus autores. Es una herramienta vital en la investigación penal moderna y su desarrollo y tecnificación deviene obligatorios atento el “avance” de las formas de comisión ilícita.-

Por otro lado, el espionaje ilegal constituye un serio riesgo para la seguridad de la Nación, máxime si sus autores, encubridores o cómplices son agentes oficiales, es decir con sueldos pagados por la comunidad.-

Ahora se denuncia un presunto -y burdo- espionaje a periodistas, jueces, artistas, sindicalistas, economistas, etc.

Ojalá aparezcan Daniel Craig y Sean Connery y nos digan que todo es un montaje para una próxima película del agente secreto de la Inteligencia Británica…

INDEPENDENCIA JUDICIAL: ¿FICCIÓN O REALIDAD?

martillo

La “independencia” del Poder Judicial frente a los otros poderes del Estado tiene aún muchos puntos débiles.-

Cada vez que una decisión judicial moviliza a la opinión pública y a la opinión publicada, máxime si hay repercución en los sondeos de imágen o en las encuestas de opinión pre-electorales, los pedidos de juicio político (Jury de Enjuiciamiento) por parte de funcionarios del Poder Ejecutivo son moneda corriente

Resulta imperativo destacar lo peligroso de instaurar en la Comunidad la idea de que, frente a una resolución judicial “antipática”, se puede solicitar livianamente la defenestración de un Juez o Tribunal, desautorizándolos desde el inicio, con argumentos efectistas, para después manifestar que “se están analizando los antecedentes del caso con mucha prudencia…”.-

Las decisiones judiciales no son ecuaciones aritméticas ni fórmulas químicas, sino razonamientos lógicos de seres humanos con una delicada y sagrada misión: Juzgar al semejante.-

Por otra parte, nuestro sistema judicial cuenta con multiplicidad de instancias y remedios impugnativos. Es decir, si un Juez o Tribunal se equivoca, existen los recursos (ordinarios, casatorios y extraordinarios).-

Si ante cada error judicial, sobre todo cuando éstos toman estado público a través de los medios masivos de comunicación, se solicitara el desafuero del magistrado interviniente, la división de los poderes del Estado sería simplemente una asignatura para la materia Instrucción Cívica o su denominación actual,  de las escuelas secundarias.-

Defendamos a nuestros Jueces, aún cuando se equivoquen honestamente.-

Es a los corruptos y demás delincuentes a quienes hay que extirpar del sistema.-

ROBAR CON UN BEBÉ EN BRAZOS

robo con bebéCaptura de tv (TN)

   No es una película de Tarantino ni un film de bajo costo. No es una escena de ficción para un comercial de mal gusto. Es la pura, cruda y triste verdad argentina… Los medios periodísticos reprodujeron fielmente las imágenes de las cámaras de seguridad del comercio asaltado en la localidad de San Francisco Solano  por una pareja, con un bebé en brazos!!!, y un tercero…
   Estas breves reflexiones podrían estar repletas de lugares comunes y estaría completamente justificado. Adjetivos calificativos no faltan en la lengua castellana para describir esta conducta y a sus protagonistas. Pero, en cambio, propongo el ejercicio inverso.
   ¿Qué calificativos utilizarían los progre-pensadores para explicar estas escenas?
   ¿Qué dirían para no “estigmatizar” a los autores?
   ¿Qué argumentos expondrían para no “discriminar” a los protagonistas de este hecho?
   ¿Qué herramientas tendrían a mano para no caer en las garras del “neo-punitivismo deslegitimante?
   ¿Qué opiniarían si algún juez desalmado, influenciado por algún fiscal “facho”,  enviara a estos ciudadanos a una “jaula de exterminio social”, antes conocidas como cárcel?
   ¿Cómo harían para no escandalizarse públicamente y pedir a gritos el juicio político del juez o tribunal de familia, si se discutiera la futura tenencia de esa criatura?
  Hay tantas preguntas como calificativos existentes en el diccionario. Aunque, me planto acá.
  Mientras espero las respuestas, sigo leyendo a los dinosaurios Sebastian Soler, Ricardo Nuñez, Carlos Fontán Balestra, José Peco, Guillermo Ouviña, Eusebio Gómez, José Severo Caballero, entre otros.
  Es un sano ejercicio ante tanta locura.

Mercado de cambios o la ilusión del dólar a menos de $10

Eliana Scialabba

La economía argentina se encuentra en una situación compleja por donde se la mire. Al cada vez más negativo escenario que ha llevado la gestión kirchnerista a la economía, se le suman los nubarrones del contexto internacional.

En el frente externo, se acerca la suba de la tasa de interés de los Estados Unidos, lo que acentúa el fortalecimiento del dólar, lo que se traduce en una debilidad de las monedas de los países emergentes y una caída de los precios de los commodities. Asimismo, China y Brasil, principales destinos de las exportaciones argentinas, se encuentran o bien creciendo a menores tasas o en recesión. De esta forma, las ventas al exterior se contraen por menores precios y cantidades.

En tanto, en el contexto interno, si bien hay numerosos desajustes a nivel macroeconómico, el análisis se concentra en los desequilibrios existentes en el mercado de cambios y los efectos…

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¿Y LAS CÁRCELES?

     CARCELFoto: http://www.lanación.com.ar

    En la vorágine pre-electoral escuchamos consignas de todo tipo, en un amplio abanico que va desde la fórmula mágica hasta la postura delirante… A veces, en el medio, encontramos algo de racionalidad.

    En materia de seguridad ciudadana y sistema penal, se alzan voces pidiendo el accionar del Ejército y del resto de las Fuerzas Armadas y de Seguridad para combatir al narcotráfico, cárcel para los corruptos, más policías, más camaritas de seguridad, etc.

         ¿Y las cárceles? Poco y nada.

    Inaugurar cárceles -o reparar las existentes- es políticamente incorrecto. Nadie quiere la foto cortando cintas entre rejas y muros. Nadie quiere el epígrafe “Ellos construyen cárceles… Nosotros construiremos escuelas, hospitales y fábricas”, en los afiches de la presente campaña electoral… Y de la próxima. Y de la próxima.

    Inaugurar cárceles supone inversiones millonarias en obras públicas de arquitectura antipática; sin posibilidad de marquesinas, fotografías gigantes del gobernante de turno, color de pintura partidaria o carteles que indiquen “Fulano cumple”

    Inaugurar cárceles trae aparejado la obligatoria capacitación de cientos de efectivos del Servicio Penitenciario y la provisión de logística (armamento, protección de los internos y del personal, sistemas electrónicos de seguridad, etc.).  Hay que instalar, organizar y mantener cocinas, comedores, baños, locutorios para abogados, sitios para recreación y visitas familiares, talleres, etc.

     La cárcel es una pequeña ciudad entre muros. Con organización y gobierno interno. Pero, además, debe ser un sitio que -amén de la seguridad para carceleros y encarcelados- brinde la posibilidad de ‘resocializarse’ al que decidió o fue empujado por las circunstancias a cometer un delito, a convertirse en antisocial.

       Pero esta ecuación no es tan simple.

    Deben sumarse al dilema las contradicciones del discurso jurídico-penal vigente en nuestro país.

       A saber:

        Para el abolicionismo penal, la cárcel no sirve para nada. El Estado no está“legitimado” para imponer penas. La sanción penal es un abuso del poder, cuándo éste “sustrajo” el conflicto a los particulares y lo convirtió en “delito”

        Para el “mano-durismo” penal,  la cárcel no debería ser sino un depósito amurallado de criminales, lo más alejado posible de la civilización. Si fuera en la Antártida, mejor. Sólo agua y comida suficiente para la supervivencia, hasta la muerte del condenado entre esos muros…

              Para los políticos en campaña, el concepto de “cárcel” varía según el ritmo de las encuestas de opinión o los sondeos de imágen. Unas cucharaditas de abolicionismo media tacita de manodurismo, una pizca de garantismo y una generosa ración de demagogia para acompañar el plato terminado.

             Así surgen las frases vacías de contenido como “Hay que terminar con la puerta giratoria”. “Las penas deben cumplirse”. “El delincuente debe estar en la cárcel y el honesto en su casa, tranquilo”, entre otras citas célebres…

              Sin embargo, la escandalosa ola delictiva que nos azota, el fracaso en la prevención criminal, la ineficacia de la Justicia Penal, los alarmantes índices de reincidencia, etc. obligan a producir urgentes reformas en el sistema penal del Estado. Debe comenzarse por el último eslabón, la cárcel.

                      Si el último peldaño del sistema penal no funciona, todo lo demás se desmorona como castillo de naipes.

               En las actuales circunstancias, la cárcel no cumple con sus objetivos constitucionales. La cárcel no “re-educa”. Más bien, es un postgrado del delito… No debe propiciarse su eliminación, pero si su profunda reforma. El encarcelado (procesado, condenado con sentencia recurrida o condenado con sentencia firme) DEBE trabajar, estudiar o realizar cualquier otra actividad que no implique OCIO NEGATIVO, que se traduce en violencias de la más variada índole. Pena con tratamiento. Pena con posibilidad de resocialización.

                          Surgirán voces que expresen que el detenido sin condena no puede ser obligado a nada. Pero… Si el Estado puede restringir al individuo de su principal derecho -libertad- después del de la vida. ¿Cómo no va a poder restringir el “derecho” de un preso a la vagancia???

                           No es simple. Es complicado. Pero, es posible.

                           Y no suena tan “piantavotos”… No?