EL ABOLICIONISMO DE CARLÉS ES INHUMANO

El candidato propuesto por el Poder Ejecutivo para suceder en la Corte Suprema de Justicia de la Nación a Eugenio Raúl Zaffaroni, Roberto Carlés, ha manifestado públicamente que “la pena perpetua es inhumana, tendría que ser abolida…”

El discípulo  elegido para reemplazar al gurú del penalismo argentino en el máximo Tribunal de Justicia del país, ha izado los estandartes de la destrucción del sistema penal mucho más alto que su maestro. Ha utilizado la palabra “abolida”, del verbo abolir.

Hasta ahora, los abolicionistas, se habían escudado en el concepto de “garantismo”, confundiendo a gran parte de la ciudadanía que -en su desconocimiento respecto de términos legales- equiparaba el cumplimiento de los preceptos constitucionales en el marco de un proceso penal (garantismo), con la pseudo-doctrina foránea destinada a la destrucción del sistema penal mismo (abolicionismo).

Roberto Carlés se animó a quitarse la máscara. Dejó de lado las palabras extrañas que utiliza su maestro en sus libros y conferencias y se sinceró. Ahora, abolir es la cuestión.

Comenzó con las penas perpetuas (ya su mentor y sus miles de seguidores lo habían hecho con la reincidencia).

¿Cuál será el próximo tópico del futuro juez supremo?

Es de suponer que se tratará de la pena privativa de libertad en su totalidad. Su mecenas Zaffaroni dijo en innumerables oportunidades que la cárcel “no sirve para nada”. Que el Estado no está “legitimado” para imponer penas, que la pena es un “hecho político”, entre otros disparates.

¿Mejorar el sistema carcelario? Ni hablar!

Lo que corresponde es abolir. Eliminar…

¿Y la víctima? Bien gracias.

El muerto ya no puede quejarse. Ya no es humano. Lo único inhumano es el castigo al matador. Así de sencillo. Así de repugnante.

Para los abolicionistas, el “delito” es una creación política. El proceso penal es una farsa de los poderosos, que le quitaron a los particulares el “conflicto”…

Así de ridículo. Así de seductor.

Mientras miles de estudiantes de Derecho (y muchos graduados -abogados particulares y magistrados-) repiten embobados estas boberías, el delito crece en cantidad y en gravedad. La droga hace estragos y potencia el accionar criminal. Las cárceles son post-grados del delito. La comunidad nos implora más seguridad y mejor administración de justicia…

Pero ahí están ellos. Con sus cantos de sirenas. Con sus palabras y frases rebuscadas. Con sus conferencias inintelegibles…

Ahí están ellos, los abolicionistas, encerrados en su burbuja gaseosa.

LA VERDAD TRASCIENDE A LA MUERTE

nisman

La investigación por la muerte violenta del fiscal Alberto Nisman ha ingresado en una bóveda de olores nauseabundos.

Las conclusiones periciales -contradictorias- de la Fiscalía y de la querella han cedido su espacio a la difusión de fotos de modelos, de bares elegantes y de destinos turísticos exóticos.

Las opiniones y explicaciones autorizadas de los magistrados y auxiliares de la Justicia encargados de la pesquisa, han sido reemplazadas por las abominables frases del Jefe de Gabinete de Ministros… El Sr. Aníbal Fernandez no escatimó esfuerzos para mancillar la memoria del fiscal muerto, esperanzado -tal vez- en demostrar que los eventuales pecados de Alberto Nisman, borrarán de un plumazo las graves imputaciones que otros dos fiscales de la Nación han mantenido procesalmente vivas.

Solamente en un país como el nuestro, la muerte violenta de un fiscal, ocurrida a pocas horas de haber denunciado a la Presidente de la Nación, al Ministro de Relaciones Exteriores y a otros altos funcionarios, puede quedar opacada -y hasta silenciada- por la divulgación pública de fotografías de la vida privada del magistrado, acompañado por bellas señoritas…

PARANGÓN

Imaginemos la muerte violenta de un interno en una cárcel o de un detenido en una comisaría. El fiscal a cargo de la investigación, en lugar de brindarle prioridad absoluta a su actividad perquisitiva, ya que se trata de un delito cometido en una dependencia estatal, respecto de una persona que se encontraba al cuidado del Estado y que existen sospechas de autoría y responsabilidad de agentes públicos, se dedica a defenestrar el pasado criminal del reo muerto, mostrando fotos y recortes periodísticos de sus fechorías y argumentando que si murió violentamente en la cárcel, “por algo será”…

¿Que sucedería con ese fiscal?

Seguramente dejaría de serlo antes del próximo amanecer…

La hipótesis ficticia antes ensayada se alinea perfectamente con la realidad tangible de la investigación de la muerte del fiscal Nisman.

Mientras que su ex esposa, la jueza federal querellante, se pelea con la fiscal de instrucción; mientras que unos peritos dicen A y otros dicen Z; mientras que el único imputado hace uso de su derecho de defensa, llevando la discusión a cuentas bancarias en EEUU (¡nada menos! el reino del mal, para miles de argentinos…); mientras que el Jefe de Gabinete de Ministros ataca a un muerto y ofende su memoria, la incertidumbre de no saber qué pasó realmente en el complejo  Le Parc  aquella fatídica noche de Enero, agiganta la angustia de los argentinos de bien.

La muerte, por si misma,  no santifica a nadie. Es verdad.

Pero también es verdad que, la muerte, aunque todopoderosa frente a la fragilidad humana, no puede vencer a la verdad.

La verdad trasciende a la muerte.

La historia de la Humanidad puede dar fe de ello.

EL RELATOR DEL RELATO

VHM(Foto: Infobae)

El relator de fútbol convertido en relator del relato oficial, Víctor Hugo Morales, ahora es también relator de causas judiciales.

Relata ahora el relator que la Dra. Sandra Arroyo Salgado, Jueza Federal y ex-esposa del fallecido Fiscal Alberto Nisman, “impide saber la verdad”… y que  “apela a lo que ella misma pidió que los medios dejaran de lado, hacer valer su influencia nefasta. Esta conferencia de ayer es justamente lo contrario de lo que manifestó cuando estuvo en el Congreso. Allí pidió la cordura de la que carece el accionar de ayer..”.

El relator relata como un oráculo o un adivino los pensamientos y sentimientos más íntimos de la persona que, por muchos años, compartió la vida con el fiscal muerto.

El relator se atreve a acusar a la ex-esposa del Dr. Nisman cual inquisidor sin fuero ni competencia. El relator relata un relato insolente y absurdo. El relator pretende hacernos creer, con su relato, que la madre de las hijas del fiscal muerto (¿asesinado?) y el grupo de eximios peritos de parte que la acompañan, buscan impedir llegar a la verdad histórica de los tristes acontecimientos que conmueven a toda una Nación…

El relato se vuelve absurdo cuando contraría las leyes de la lógica y del sentido común.

Y el relator de un relato absurdo, cuando se empecina en sostenerlo, se convierte en un relator irracional.

Aunque al final de estas brevísimas reflexiones podemos encontrar una respuesta lógica:

El relato oficial que el relator relata, se caracteriza por su profunda irracionalidad. He ahí su coherencia.

 

ATACAR A UN MUERTO… QUE VALIENTES!!!

solicitada                                                                                                     (captura de internet: http://www.lanacion.com.ar)

El gobierno de la República Argentina no descansa ni un minuto, cuando de atacar a quienes piensan diferente se trata. Es su esencia, su ADN.

Ahora, a través de una solicitada, publicada en los principales diarios del país, ataca -una vez más- al Poder Judicial en general y al fallecido fiscal Alberto Nisman en particular.

Coloca el gobierno nacional al fiscal muerto en la posición de “abanderado de la desestabilización política” y critica al procurador desaparecido -en circunstancias aún no esclarecidas- por su “falta de lógica y sustento jurídico”, en la denuncia que presentara pocos días antes de su muerte.

Para el gobierno nacional, toda persona o entidad que que no aplauda rabiosamente cada una de sus acciones, que no siga a rajatabla cada sílaba de su “relato”, o que, directamente, se atreva a intentar una crítica a su gestión, es automáticamente etiquetado como desestabilizador, golpista, traidor, gorila, vendepatria, empleado de la embajada de EEUU, siervo de los “medios concentrados”, entre otros piropos…

El gobierno nacional, cuando siente que es atacado, se abroquela y contra-ataca. Envía a su vanguardia (por lo general, oscuros personajes sin el más mínimo escrúpulo, que hasta sus propios jefes suelen negar o ningunear) a decir cualquier disparate, sea por los medios de comunicación tradicionales, sea a través de las redes sociales. Luego, algún funcionario de segunda o tercera línea intenta explicar lo inexplicable, argumentando que lo que se dijo, en realidad, no quiso decirse ni es la opinión oficial, pero que -en el fondo- es verdad lo que transmitió…

Luego de este juego macabro de dimes y diretes, llega finalmente la palabra oficial, los retos, los gritos, los deditos levantados desde los atriles oficiales, las solicitadas.

Ahora le tocó al fiscal Alberto Nisman. Otra vez.

Un comunicado oficial lo ataca y lo denosta. El ya no está para defenderse. Pero el valiente gobierno nacional sigue atacando a un muerto, creyendo que su poder no sólo es absoluto… También eterno y supraterrenal.

VOLVER A LA ESCUELA PRIMARIA

(foto Urgente 24)(foto Urgente 24)

En los lejanos y sangrientos ’70, paradójicamente, existía en la República Argentina una movida musical ingenua, casi naif, denominada “música beat”, en clara alusión al fenómeno mundial que se había iniciado con la existencia del grupo británico The Beatles.

Por aquellos años, un conjunto musical llamado “Los Náufragos” sonaba, irremediablemente, en todo cumpleaños, casamiento, bautismo, malón, fiesta de fin de curso, etc…

Las hinchadas de fútbol, copiaban sus melodías para componer sus canciones de aliento al club de sus amores.

En los recreos de nuestras escuelas primarias, cantábamos -como podíamos- las rimas de “Zapatos rotos”…

Tengo mis zapatos rotos,

y es de tanto caminar…

lejos ya quedó mi pueblo, 

voy camino a la ciudad…

Las maestras y la directora, religiosamente, nos retaban, nos hacían callar…

Pese a las restricciones de las docentes, son bellos recuerdos. Éramos muy chicos. El “reto”, la llamada de atención, era parte de nuestra educación. Se suponía que, en el futuro, haríamos lo propio con nuestros hijos y con los hijos de nuestros hijos…

Hoy, 45 años después de aquellos recreos musicales, volví a escuchar la melodía de “Los Náufragos”, aunque con una letra diferente:

Che gorila, che gorila

no te lo repito más…

Si la tocan a Cristina,

que quilombo se va a armar!

A diferencia de aquellos años, algunos ya no entonamos la melodía -con nueva letra- de Los Náufragos.

Sin embargo, con más de 50 años encima, la maestra nos sigue retando…