LA PLATA ¿CIUDAD PRIVILEGIADA O DESPERDICIADA?

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MI BANDERA 1982-2012

          Hace treinta años, durante el mes de Junio, comenzábamos a practicar el protocolo de la ceremonia de la Jura de la Bandera, como soldados conscriptos de la Fuerza Aérea Argentina.

          En aquel entonces, nos invadían sentimientos encontrados. Teníamos (muy) jóvenes dieciocho años. Estábamos destinados en la Base Aérea Militar Aeroparque (BAMA), en Palermo, en la Avenida Belisario Roldán… justo detrás de los británicos arcos del tendido ferroviario del ex Mitre, en medio de la guerra contra Gran Bretaña por las Islas Malvinas…

          Queríamos estar allá. Pero también teníamos miedo… Era lógico.  Nadie pensaba en ser héroe, pero estábamos a punto de jurar dar la vida por nuestro Pabellón y, por una cuestión de días, no estábamos en el combate real, junto a aquellos que estaban haciendo realidad su compromiso de vida y muerte.

          Cuando al fin llegó el día, como todos los 20 de junio que recuerdo, el frio porteño nos hacía pensar cuánto más frío habían pasado nuestros compatriotas, tan solo, unas horas antes, allá, en el sur…

          Finalmente, el Jefe de la Guarnición Aérea Buenos Aires, en el helipuerto del Edificio Cóndor, comenzó su clásica arenga de interrogacíon: “SOLDADOS CLASE 1963 DE LA  FUERZA  AÉREA  ARGENTINA, JURAÍS  A  LA  PATRIA  SEGUIR CONSTANTEMENTE  SU  BANDERA  Y  DEFENDERLA  HASTA  PERDER  LA VIDA?..”

         El SI, JURO!!! tronó en aquella mañana helada de Retiro. Tal vez, con toda la intención de ser escuchada por las almas que ya habían ofrendado su vida temporal por la celeste y blanca.

          Para todos aquellos que no nos avergonzamos de haber vestido el uniforme militar de soldados de la Patria y para los que sentimos la misma emoción de aquella mañana de Junio, vayan estas líneas…

  • La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategiade la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
  •  Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado“problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación”…

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PEQUEÑO MANUAL PARA LAVAR CEREBROS DE IMBERBES

En su obra “Vietnam, la guerra que nunca acabó” (Ed. San Martín – Historia del Siglo de la Violencia), el periodista especializado en temas de defensa y geopolítica, LÁZARO MINUÉ, afirma:

“En su prólogo a la obra The Vietnam War, el general William C. Westmoreland señala que, hace veinticinco siglos, Sun Tzu, filósofo y guerrero chino, escribió profundamente sobre el arte de la guerra. Decía Sun que la lucha era la forma mas tosca de guerrear. Y, en vez de pelear, el filósofo aconsejaba:

        “Romped la voluntad de luchar del enemigo, y habréis logrado el verdadero objetivo de la guerra. Cubrid de ridículo las tradiciones del enemigo. Explotad y agravad las fricciones existentes en el país adversario. Agitad a los jóvenes contra los viejos. Que prevalezca vuestro deseo, si ello es posible, sin conflicto armado. La suprema excelencia no es conquistar cien victorias en cien batallas. La suprema excelencia es derrotar a los ejércitos de vuestros enemigos sin tener siquiera que combatirles…”

              Cuando somos jóvenes, los mayores nos usan. Y nos dejamos usar. Es fácil engañar a un joven. Basta con exacerbar su rebeldía sin causa, encausándola. Dirigiendo sus naturales reniegues hacia un “enemigo” determinado.

  •                Si el joven tiene problemas con sus padres, mejor. Si es indisciplinado en la escuela o universidad, mejor aún.
  •               Debe mostrársele “culpables” de todos los males que nos aquejan como Sociedad jurídicamente organizada… Naciones. Grupos económicos. Corporaciones. Personajes poderosos, etc.
  •               Debe concientizárselo de su “misión sagrada”. Debe convencérselo de su “protagonismo único para la historia”. Historia que se escribirá a partir de su actuación, de su “militancia”…
  •               Debe despertársele el ego, la pasión por perdurar aún despues del fin de su propia existencia.
  •              Debe extirpársele toda creencia metafísica. Las religiones afectan su capacidad cognitiva y su vocación militante.
  •               Debe existir un líder carismático entre ellos. Que reniegue de las “viejas estructuras”. De los “viejos integrantes”. Un líder que sólo ame a los jóvenes, la reserva moral de un futuro único y brillante…
  •                Si no existen “enemigos”, hay que crearlos. Para que la “lucha” no sea en vano. El enemigo deber ser muy “poderoso”, ya que esa circunstancia envalentonará aún más al imberbe y se creerá un semi-dios.
  •                Deben existir “categorías” de imberbes, perfectamente diferenciadas. Sólo se puede “ascender” al cénit, si se demustra un compromiso total y absoluto con la causa. No hay lugar para tibios. Debe ser a todo o nada…

Esta serie de huevadas que escribí una tarde lluviosa de viernes, después de ver la foto de un impresentable regalando medias a niños desnutridos de Angola, son similares a las que repiten nuestros futuros dirigentes… Algunos actuales, también.

Es nuestra responsabilidad seguir luchando por una Argentina sin cerebros lavados. Sin jóvenes utilizados.

La historia nos pedirá cuentas si somos (una vez más) indiferentes.